La soberanía en el centro de la intriga mundial

0
131
Por: Federico Prieto Celi

Por: Federico Prieto Celi / George Soros ha donado primero 14 mil millones de dólares y luego 18 mil millones de dólares a las organizaciones no gubernamentales que manejan sus hijos Robert, Andrea, Jonathan, Alexander y Gregory, teniendo en cuenta que nació el 12 de agosto de 1930, por lo que este año cumplirá 90 años.

Soros, el vigésimo hombre más rico del mundo, es discípulo de Karl Popper, autor del libro La sociedad abierta y sus enemigos: construir sociedades abiertas, desde que estudió en la Escuela de Economía y Ciencia Política de Londres, donde enseñaba  Popper. Allí Soros se graduó en filosofía en 1951. Por eso puso a su ONGs más importante,  Open Society Foundations; y después fundó el Open Society Institute.

Considerado el más hábil especulador del mundo, y probablemente el más exitoso e inescrupuloso -es ateo-, centra su conjunto de ideas en destruir las soberanías nacionales para crear una autoridad mundial, con poder para imponer el control de la población, mediante todo tipo de medidas, entre ellas la destrucción del matrimonio y la familia, difundiendo la ideología de género.

Se enfrenta encubiertamente a la Iglesia católica, consciente de que la religión cristiana es todo lo contrario de lo que él propugna. La Iglesia considera el matrimonio un sacramento, respeta la libertad y pluralidad política de las naciones y mira con recelo que una sola autoridad mundial pueda imponer sus ideas a todas las gentes.

Soros ha hecho un donativo a Wikipedia: “Mi donación a Wikipedia representa un compromiso con los ideales del conocimiento abierto y con la importancia a largo plazo de las fuentes de conocimiento libre que benefician a las personas de todo el mundo”, ha declarado al respecto.

George Soros ha declarado que la Unión Europea puede desaparecer tras la crisis por el coronavirus. “Es posible que no pueda sobrevivir a los desafíos que enfrenta actualmente” y sólo tiene una única posibilidad: “la emisión de bonos perpetuos”. Bonos perpetuos que compraría él para tener más voz y más poder en Europa. Los principales gobiernos europeos han rechazado la idea, pero queda clara la intención de Soros.

Tanto Vladimir Putin como Donald Trump, celosos de la soberanía de sus extensos territorios y conscientes de la importancia de sus áreas de influencia geopolítica, miran a George Soros con mucho interés, ya que por una parte pueden servir de instrumento a sus políticas; y de otra, pueden ser herramientas que las destruyan.

Debido a su sistema de trabajo, a la opinión pública no llega directamente la noticia de que es George Soros quien financia tal ONG local, cada proyecto de control natal, etcétera, pero investigadores sociales y servicios de inteligencia de países poderosos le siguen la pista a sus actividades, porque puede llegar hasta poner presidentes o desestabilizar gobiernos. No olvidemos que Soros donó dinero para la campaña electoral de Alejandro Toledo. Por esto debemos estar atento a sus pasos por el mundo, particularmente por Sudamérica y puntualmente en el Perú.

                                                                              (*) Periodista y analista político.