14 de octubre de 2026

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Lima 1946 | Con Manolete nació la Feria de Octubre y la Semana Grande Taurina De Lima

Por Magaly Zapata

Octubre de 1946. Lima se vestía de morado y, entre el fervor de sus procesiones, se preparaba para vivir por primera vez su semana grande taurina. La Ciudad de los Reyes tendría, al fin, una feria propia, como las grandes capitales del orbe taurino. Y para inaugurarla llegaba Manuel Rodríguez Sánchez, «Manolete», máxima figura de su tiempo, cuya personalidad había cautivado ya a la afición limeña 7 meses antes.

Aquella feria había nacido mucho antes de su primer paseíllo. Fausto Gastañeta lanzó la idea y Manuel Solari Swayne, el entrañable «Zeñó Manué», hizo de ella una perseverante aspiración desde la página taurina de El Comercio. Su propósito era que Lima tuviese una cita anual de categoría internacional, vinculada a octubre y a la devoción por el Señor de los Milagros. La tradición religiosa y la taurina encontrarían así un mismo tiempo en el calendario limeño.

En 1945 se amplió el aforo de Acho, conservando su singular arquitectura. Fernando Graña Elizalde, al frente de la empresa, hizo realidad aquella iniciativa. Nacía la Feria de Octubre, denominación original de la que años después sería la Feria del Señor de los Milagros.

Manolete había conocido Acho en marzo de aquel mismo año. Su toreo de quietud sobrecogedora, verticalidad y mando, con la figura erguida y los terrenos cada vez más comprometidos, había dejado huella. Era la expresión de una tauromaquia que imponía nuevas exigencias al valor y al dominio de la embestida. Siete meses después regresaba para encabezar una fecha fundacional.

El sábado 12 de octubre, ante un lleno de bandera y con el presidente José Luis Bustamante y Rivero en los tendidos, hicieron el paseíllo Manolete, el mexicano Luis Procuna y el peruano Alejandro Montani. España, México y Perú, ante toros de La Punta. El despeje lo hicieron un chalan, un jinete a la mexicana y otro despeje campero andaluz. El triunfo de la inauguración fue para Procuna, que cortó dos orejas.

Al día siguiente, 13 de octubre, el cordobés escribió su propia página de gloria con «Chavo», de Matancillas, al que cortó las dos orejas y el rabo. La primera Feria de Octubre ya tenía su gran triunfo de Manolete. Pero el premio del ‘Escapulario’ se instituyó después.

Manolete fue el primer y único torero, figura en sazon, que cargó el anda del Cristo de Pachacamilla.   Ochenta años después, aquella visión de periodistas y aficionados permanece como uno de los hitos de nuestra historia taurina. Lima encontró en octubre una cita con identidad propia, nacida de su tradición, su fe y su afición. Y en el origen de esa semana grande quedó para siempre el nombre de Manolete.

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