El suministro de gas se priorizará para hogares, comercios y transporte público masivo, mientras las plantas en Lima permanecen detenidas.
El Ministerio de Energía y Minas (MINEM) informó que ha declarado estado de emergencia por la ruptura de un ducto que transporta gas natural en el proyecto de Camisea, luego de que se detectara una fuga acompañada de una deflagración en el kilómetro 43 (KP 43) del sistema energético, ubicado en el distrito de Megantoni, provincia de La Convención, en la región Cusco.
Según el comunicado oficial, la empresa operadora Transportadora de Gas del Perú (TGP) activó de inmediato su plan de respuesta ante emergencias tras la detección de la fuga, procediendo al cierre de válvulas y el aislamiento del segmento afectado. Como medida preventiva, se ha suspendido temporalmente el transporte de líquidos de gas natural (LGN) y se interrumpió la inyección de gas natural en el punto de recepción del sistema, en coordinación con las autoridades competentes para asegurar la integridad de la infraestructura y de las poblaciones aledañas.
La declaratoria de emergencia busca adoptar acciones extraordinarias que permitan asegurar la continuidad del abastecimiento energético, priorizando el suministro de gas natural para uso residencial, servicios esenciales e industrial mientras se realizan trabajos de evaluación y reparación. Además, se ha dispuesto la articulación con el sector Salud y autoridades locales para atender de manera oportuna cualquier posible afectación a la población, así como el monitoreo constante de la zona afectada por parte de equipos técnicos especializados.
LEE:
Qué pasa con pensión ONP si fallezco y solo tengo pareja conviviente
El proyecto Camisea, originado en la cuenca del río Urubamba, es uno de los principales suministradores de gas natural y líquidos asociados en el país, y su red de ductos es fundamental tanto para el mercado interno como para la generación eléctrica y otros usos industriales. Incidentes como este suelen activar protocolos rigurosos para minimizar riesgos, dada la naturaleza del fluido transportado y la densidad poblacional en algunos tramos de la infraestructura.
Pobladores de comunidades cercanas, como las del asentamiento rural de Saringabeni, en Cusco, reportaron preocupación por los olores intensos de gas tras la fuga y solicitaron una intervención sanitaria inmediata, aunque las autoridades han asegurado que la situación está bajo control y sin impacto mayor hasta el momento.
Las investigaciones continúan para determinar con precisión las causas del incidente y las acciones necesarias para normalizar el transporte de gas y líquidos natural, mientras que el MINEM ha subrayado que la prioridad del gobierno es resguardar la seguridad de las comunidades y mantener la estabilidad del sistema energético ante cualquier contingencia.



