Un aniversario solemne que consolidó cooperación, cultura y amistad eterna
Por Ricardo Sánchez Serra
La noche limeña se vistió de solemnidad y emoción para conmemorar el octogésimo aniversario de la República Italiana, en una ceremonia que reunió a más de mil asistentes en un ágape memorable. El evento congregó a los comandantes generales de las Fuerzas Armadas, al cuerpo diplomático en pleno encabezado por el decano monseñor Paolo Gualtieri, a la comunidad italiana, a ex cancilleres, alcaldes y amigos de la Embajada, en un ambiente de fraternidad y orgullo compartido.

Tajani: “La fuerza de Italia sois vosotros”
“LA FUERZA DE ITALIA SOIS VOSOTROS”
La velada se abrió con el mensaje en video del vicepresidente del Consejo de Ministros y Canciller de Italia, Antonio Tajani, quien saludó a los italianos en el mundo con un vibrante “¡Viva Italia!”. Tajani recordó que la fuerza de su país reside en quienes trabajan, estudian, crean e innovan, llevando cada día los valores italianos a todos los rincones del planeta.
El canciller subrayó que Italia celebra sus 80 años de República con orgullo, pero también con responsabilidad: “Nuestra acción internacional se funda en el compromiso por la paz, el diálogo y el crecimiento, siempre poniendo en el centro a la persona”. Tajani evocó el magisterio del Papa León XIV como una referencia para promover el diálogo y la construcción de puentes entre los pueblos. Destacó además el papel de Italia en la defensa del derecho internacional y en la asistencia humanitaria en zonas de conflicto como Ucrania, Gaza, Líbano y Sudán. “Ningún italiano debe sentirse solo en el extranjero”, afirmó, resaltando la reforma de su ministerio para ofrecer servicios más cercanos y eficientes.

Embajadores Berny Navarro (EE.UU.), Massimiliano Mazzanti (Italia) y Eran Yuvan (Israel)
“UN LEGADO DE HÉROES”
El embajador de Italia en el Perú, Massimiliano Mazzanti, ofreció un discurso vibrante que entrelazó historia, cultura y economía. Evocó a los héroes comunes que unen a Italia y Perú: Francisco Bolognesi, Miguel Grau, Antonio Raimondi y Claudio Rebagliati, símbolos de la fusión histórica entre ambas naciones.
Recordó que existen dos millones de descendientes italianos en el Perú, parte de una diáspora de ochenta millones en América, lo que constituye un vínculo natural y profundo con el mundo latinoamericano. Subrayó la reactivación de los mecanismos de consultas políticas bilaterales, la organización del primer foro empresarial Italia–Perú y la presencia de empresas italianas en proyectos estratégicos como la Línea 2 del Metro de Lima, la potabilización de agua para tres millones de limeños y la cooperación militar con la Fuerza Aérea del Perú mediante el avión táctico C-27 Spartan Next Generation.
En el ámbito cultural, anunció el Programa Opera Italia, que convertirá a Lima en epicentro de la lírica italiana en América Latina, consolidando la capital como un referente musical regional.

Pareja: “Honrar la tradición sin renunciar a la innovación”
“HONRAR LA TRADICIÓN”
El ministro de Relaciones Exteriores del Perú, Carlos Pareja Ríos, transmitió el saludo fraterno del Perú al pueblo italiano y destacó que la relación bilateral es, sobre todo, una historia de encuentros humanos y afectos compartidos. Recordó el aporte de los inmigrantes italianos en la ciencia, la arquitectura, la empresa y la vida cotidiana del Perú, y subrayó que pocas colectividades extranjeras han dejado una huella tan profunda en la identidad nacional.
Mencionó figuras emblemáticas como Antonio Raimondi, quien convirtió al Perú en su patria adoptiva, y la familia Bolognesi, cuyo legado heroico simboliza los valores comunes que unen a ambas naciones. Resaltó también el papel de la comunidad peruana en Italia, una de las más numerosas y dinámicas de Europa, que constituye un puente vivo entre ambos países.
Enfatizó que Perú e Italia comparten valores esenciales: el respeto por la dignidad de la persona, la defensa de la democracia, el Estado de Derecho y la convicción de que el desarrollo solo es posible con instituciones sólidas al servicio de los ciudadanos. Finalmente, evocó la enseñanza italiana de honrar la tradición sin renunciar a la innovación, aspiración que también comparte el Perú.
Uno de los momentos más solemnes fue la interpretación de los himnos nacionales del Perú y de Italia, a cargo de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil Bicentenario y el Coro Nacional de Niños del Perú, bajo la dirección del maestro Lorenzo Tazzieri. La fuerza de las voces infantiles y la majestuosidad de la orquesta conmovieron a los asistentes, quienes vivieron un instante de unión espiritual y cultural que trascendió fronteras.
BRINDIS
El momento más emotivo de la noche fue la entrega de las distinciones de la Orden al Mérito de la República Italiana:
Miguel Domingo Ernesto Nicolini de la Puente, presidente de VIRU S.A., pionero de la agroindustria peruana y símbolo de la italianidad dinámica e innovadora.
Margot Moscoso de Pinasco, empresaria hotelera y promotora cultural, reconocida por su apoyo a Italia durante la pandemia y por su impulso a la gastronomía italiana en el Perú.
Mónica Giuffredi de Camaiora, distinguida por su generosidad y dedicación a la promoción cultural y social de Italia.
La ceremonia culminó con un brindis solemne encabezado por el canciller Carlos Pareja Ríos, el embajador Mazzanti, el presidente del Congreso Fernando Rospigliosi y el alcalde de Lima Renzo Reggiardo. Más de mil asistentes levantaron sus copas en homenaje a los 80 años de la República Italiana y a la amistad eterna con el Perú.
El embajador Mazzanti agradeció de manera especial a las empresas italianas y peruanas que hicieron posible la celebración sin recurrir a fondos públicos. Entre ellas, ACEA, Breca, VIRU, Crown Plaza, Queirolo, Adrimpex, Peru Rail, Premium Brands, Sacchi di Pane, Borgo Rosso, Italcafé, Emporio del Vino, The Dental Clinic, Los Delfines y la Asociación Educativa Antonio Raimondi. Su apoyo fue decisivo para dar brillo a una velada que unió diplomacia, cultura y cooperación.
En las celebraciones se evocó asimismo la extraordinaria obra social y humana de la Operación Mato Grosso, fundada por el sacerdote italiano padre Hugo de Censi, cuya labor durante décadas en las zonas más vulnerables de los Andes peruanos ha dejado una huella imborrable en miles de familias. A través de proyectos educativos, sanitarios, agrícolas y de formación profesional, la iniciativa movilizó a generaciones de jóvenes voluntarios italianos y peruanos, convirtiéndose en uno de los ejemplos más significativos de solidaridad entre ambos países. Su legado representa una de las expresiones más concretas de los valores compartidos de servicio, fraternidad y cooperación que han fortalecido los vínculos entre Perú e Italia.
Del mismo modo, subrayó los históricos vínculos entre la Marina de Guerra del Perú y la Marina Militare Italiana, que se expresan en iniciativas de formación profesional, cooperación tecnológica, intercambio de experiencias operativas y diálogo permanente en materia de seguridad marítima. Estas relaciones reflejan el alto nivel de confianza estratégica alcanzado entre Lima y Roma. También se expresó un agradecimiento a los bomberos ítalo peruanos, muestra de un vínculo histórico que sigue vivo.
A ochenta años de la proclamación de la República Italiana, la celebración en Lima confirmó la vigencia de una relación bilateral construida en los siglos sobre la migración, el intercambio cultural y científico y una creciente cooperación económica. Un vínculo que ambos gobiernos coincidieron en proyectar hacia nuevas áreas de integración y desarrollo.




