29 de abril de 2026

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Lima: Cargando...

Por: Antero Flores-Araoz / Valiosa ecuación

Ántero Flores-Aráoz

Quienes creemos y deseamos un Perú mejor, con desarrollo, crecimiento y oportunidades para todos, tenemos el deber cívico y moral de difundir y defender la ecuación clave para ello, que no es otra que “inversión = trabajo, trabajo = bienestar”.

Penosamente no lo hemos hecho, siendo ello sumamente grave pues hemos podido hacerlo y al no hacerlo el país se nos está yendo de las manos, dado que otras narrativas, aunque falsas, han tomado medios de expresión como también las redes sociales.

Las narrativas falaces a las que nos referimos, es que quienes son bendecidos por la fortuna, no hacen nada para que otros compatriotas, con carencias de todo tipo, reclamen con fuerza y pretendan que con actos contrarios a la tranquilidad pública, quiten a los que tienen para distribuir a los que no tienen.

Lo grave del discurso de la siniestra, es que no se trata del compartir social-cristiano, sino quitarle a los que tiene para entregarlos a los que no tienen, con discursos de violencia social, a sabiendas que su discurso es falso y que con él los países que tienen posibilidades de salir adelante con esfuerzos, preparación y trabajo, pueden terminar como Cuba, Nicaragua y Venezuela, que les creyeron a los falsos profetas y terminan enriqueciendo a sus dictadores y empobreciendo aún más a sus pueblos.

Si tenemos la fórmula ganadora o boleto premiado, no hay motivación para no hacerla valer como se debe, haciendo de ella una narrativa exitosa que se lleve a la práctica, previa difusión por todos los medios a nuestro alcance.

Algunos partidos, principalmente los que se sustentan en vigente doctrina política y de antigua data, como son el PAP, el PPC y AP, asentados en la Social Democracia, el Social Cristianismo y el hacedor de obras, lamentablemente perdieron su inscripción como agrupaciones políticas, aunque pudiendo participar en las próximas elecciones regionales y municipales, a partir del primero de enero del siguiente año, tendrán que trabajar intensamente para recuperar su inscripción, pero mientras tanto al igual que algunos nuevos partidos de raigambre democrática, nada les impide difundir la ecuación llamada al triunfo por ser la verdadera.

Todos los que creemos en un Perú mejor, pero para todos, tenemos el deber moral de difundir la ecuación anteriormente aludida, para que cale en el Perú profundo, sobre todo en quienes en el Ande y en la Amazonía perdieron toda esperanza en un Estado que les brinde oportunidades de desarrollo.

Todos los ciudadanos de bien debemos colaborar con lo mencionado, pero si hay quienes no tienen tiempo para ello, sea porque están dedicados de pleno a otras actividades, como pueden ser los grandes negocios, siempre podrán cooperar con recursos económicos, pues los desplazamientos y viajes al interior para catequizar políticamente: cuestan, como también cuestan las escuelas de formación política y cuesta la difusión en radios y en otros medios de expresión de las ideas.

Ya en otras oportunidades hemos recordado el dicho de Roberto Ramírez del Villar, quien fuese lejano presidente del Poder Legislativo.  El popular Boby nos decía que el órgano más sensible del empresario es la billetera.  Deberíamos cambiar tal expresión en el sentido de que el órgano mas consciente y valiente del empresariado exitoso es su chequera. ¡De una vez, ayuden pues también son peruanos!

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