16 de junio de 2026

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Por: César Gallo Lale / Construcción, destrucción e indiferencia en el Perú

César David Gallo Lale

Ante la posibilidad de un gobierno de Roberto Sánchez (líder de Juntos por el Perú y exministro de Pedro Castillo) en el contexto de las elecciones de 2026, la analogía entre “constructores” y “destructores” se vuelve extremadamente nítida.

Un gobierno de Sánchez no sería un simple cambio de gestión, sino un cambio de naturaleza: de un país que busca edificar sobre lo que tiene a uno que, por razones ideológicas, busca asfixiar el éxito económico y el progreso.

 

CONSTRUCTOR = PRESERVADOR / FORMALIZADOR

En el Perú, representa hoy a quienes defienden el Estado de derecho, la Constitución de 1993 y la inversión privada. Su sinónimo de acción es el mantenimiento, la proyección y la protección del sistema democrático. Es el sector que entiende que la propuesta de Sánchez constituye un peligro para la estabilidad jurídica y democrática.

 

DESTRUCTOR = REFUNDADOR / RUPTURISTA

Sánchez representa la propuesta de una asamblea constituyente. Su sinónimo de acción es la “tabla rasa o en blanco” que significa empezar todo de nuevo. Califica como “destructor” porque su discurso busca desmantelar las bases económicas, constitucionales y democráticas actuales para imponer un modelo estatalista y comunista. En términos políticos, se advierte que, bajo su gobierno, el “progreso” sería reemplazado por una “reivindicación destructiva”.

Roberto Sánchez ha sido enfático en la necesidad de una asamblea constituyente para reemplazar la Constitución de 1993. Para el Perú, esto no representa construcción, sino la demolición de los cimientos legales que permitieron el crecimiento de las últimas décadas, con el fin de instaurar un modelo de mayor control estatal.

 

INDIFERENTES = COLABORACIONISTAS / PUSILÁNIMES O TEMEROSOS

Representan a una parte de la clase dirigente, incluyendo sectores de la llamada centro derecha tradicional, que no confronta ideas. Su sinónimo de acción es la omisión: actores que, por cautela o falta de decisión, han permitido el avance de posiciones que consideran perjudiciales.

En el Perú actual, esta figura recae, según esta visión, en parte de la clase política, el Poder Legislativo, el Poder Judicial, las Fuerzas Armadas (garantes de la Constitución y la democracia) y algunos gremios empresariales que, en conjunto, no han logrado ofrecer alternativas ni acciones suficientemente sólidas para defender la Constitución, la democracia y el modelo económico.

El ascenso de una figura como Roberto Sánchez sería, en esta interpretación, consecuencia de la debilidad de sectores de derecha y centro que no supieron dar una batalla legal, cultural e ideológica acorde a las demandas del país.

 

EN RESUMEN:

Si aplicamos esta interpretación al escenario de un gobierno de Roberto Sánchez:

  • Sánchez y su bloque serían vistos como “destructores”, al buscar cambios estructurales en la Constitución, la propiedad y el mercado.
  • La inversión privada y los defensores de la Constitución serían los “constructores”, al intentar preservar el crecimiento económico y la democracia.
  • La oposición y diversas instituciones del Estado serían los “indiferentes” o “temerosos”, al no haber actuado con suficiente firmeza frente a estos cambios.

¿Quiénes prevalecerán en el Perú de hoy y del futuro?

¡Fraude electoral, comunismo y terrorismo nunca más en el Perú!

(*) Teniente General FAP

 

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