Por: Jorge B. Hugo Álvarez / Es posible la unidad de los peruanos

por | Nov 30, 2021 | Opinión

El Perú es una Nación extremadamente polarizada y mortalmente dividida.  Pues, no hay nada más perverso e inmoral que un peruano odie a otro peruano de forma real y absoluta. Peor aún, cuando se fomenta desde los extremos del campo ideológico un desgarramiento político sin tregua. No, no mortal, eso no es lo que el sano sentimiento del pueblo pueda desear.

El pueblo puede equivocarse, pero está en la parte más ilustrada de nuestra Nación, epistolar sobre la conveniencia de esa unidad nacional. Es posible si aislamos a los extremistas de derecha e izquierda y a los bellacos insulsos, para que un pueblo mayoritariamente unido, pero respetando a las minorías nacionales, no se constituyan en un ideal tan vago y gaseoso.

La unidad del pueblo a la que aspiramos por medio de un mito nacional habrá de ser posible, en todo caso, sólo con el convencimiento de la importancia de industrializar el país, vía diversificación productiva con alto valor agregado y tecnológico.  Pues, para salir de la pobreza se tiene que generar riqueza y para redistribuir previamente acumular, pero no en pocas manos sino en la de todos.

Entonces, para que el mito de la industrialización pueda cumplir su función de unión, tenemos que convertirla en un imperativo de la conciencia nacional, sea como costumbre o como imagen rectora regulante. Por eso, la intelectualidad más lúcida tiene que ejercer una influencia decisiva mediante su enraizamiento en lo irreflexivamente creído e imprimir un determinado curso al pensamiento de los ciudadanos.

Allí los ejemplos de los países nórdicos: Suecia, Noruega, Islandia, Suiza o Corea del Sur y China Continental. Pues, en esos países sus industriales exportan productos con valor agregado, mientras nosotros raquíticos en industria manufacturera, exportamos materias primas. Entonces, el propósito de constituirnos en una Nación poderosa, rica, próspera ya es un anhelo nacional que debe unir a los peruanos. Son pocos lo que se oponen a esta posición básica de nuestra propia revolución industrial.

No hay mayor ofensa para una Nación pluricultural imprimirle violentamente la moral del cutrero, del mafioso, del coimero, del corrupto, del violentista y del sátrapa que alimentan el odio y confusión. Pues, a Corea del Sur sin recursos naturales, le bastó 15 años para convertirse en una potencia industrial y tecnológica y, a China Continental 18.

No esperemos que un grupo económico y político dotados de un enorme poder de torcer la voluntad del pueblo, busque imponer un sistema o modelo económico aplicado por más de 30 años ya agotado, porque Igual seguimos siendo pobres.  Entonces, la esperanza de la unidad nacional está justificada y no es deseable que se opongan a ella.

Hay buenas razones para logar el liderazgo regional. Pues, tenemos abundante recursos naturales, posibilidad real de inversionistas que desear invertir y esperan de nuestro gobierno que establezcan zonas económicas para la inversión directa en industria manufacturera, sistema de nacional de proveedores, reducción de la sideral brecha en infraestructura, etc.

(*) Abogado penalista y analista político.