Por: Phillip Butters / De la revolución a la “Robulusión”

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Phillip Butters en La Razón/ TC de Ledesma, la libertad de Villanueva y los antecedentes de los candidatos se desangra, el TC hace el ridículo y Villanueva piensa en su colaboración eficaz
Phillip Butters en La Razón

Por: Phillip Butters /De la revolución a la “Robulusión”/ Uno tiene que revisar la historia del comunismo y del socialismo en América Latina, para darse cuenta que si algo les encanta a los rojos, es el color verde del dólar.

Miren a su jefe y líder máximo, Fidel Castro y su hermano, metidos hasta en tema de narcotráfico. El hijo de Fidel Castro vive como un jeque, de Raúl Castro se sabe que ha tenido vínculos hasta con el cártel de Cali y el de Medellín. El narcotráfico ha tenido en Cuba un lugar de ida y vuelta, financiado decenas de veces movimientos guerrilleros en América Latina con dinero nada santo.

Pero la desgracia del comunismo tiene que ver con lo que pasó en Venezuela, donde Chávez vivía como un jeque y sus hijos son millonarios. Ahora le toca a Nicolás Maduro que vive como un campeón de los robos que hace en PDVSA, que es una máquina de corrupción y de financiamiento no solo de políticos venecos, sino también de gente como Ollanta y Nadine, de quienes vamos a entendernos líneas abajo.

En Brasil no es diferente. Miren al líder de Los Trabajadores, Lula Da Silva, con departamentos en Barra de Tijuca, con un hijo con dinero por todos lados.

Ni qué decir de Dilma Rousseff, la exterruca que le encantaba los dólares. Uno va a Argentina y se acuerda de “Tristán” Kirchner, el hombre al que se le caía el ojo cuando veía el dólar. Y Cristina Fernández de Kirchner que se viste como si fuera Marilyn Monroe u otras actrices importantísimas de la década de los 50´s repletas de oro. La corrupción en Argentina galopa.

Acá en Perú no solo están Ollanta y Nadine, que habrían recibido coimas de Odebrecht y de OAS, durante su gobierno.

También está Yehude Simon, exjefe del Partido Movimiento Humanista Peruano, que fue Presidente de la región Lambayeque y ahora se sabe que les han dado dinero directo a sus colaboradores, un tal Salazar y un tal Málaga, que tenían los “Codinome”, “Gorno” y “Terco”, que no eran unipersonales.

El tal Salazar, que fue gerente del proyecto Olmos, le va a tirar dedo, y con eso, Yehude probablemente muera en la cárcel.

De la mano de Yehude ha caminado también Susana Villarán, quien fuera candidata presidencial de la Concertación Descentralista en el 2006. Con el partido Fuerza Social, ella termina robando en la Municipalidad de Lima.

Pero recordemos que el Partido Humanista se transforma en JPP, y ¿Quién está en esa foto? Pues Verónica Mendoza, la misma que escribía en las agendas de Nadine sobre los envíos de dinero de “Nico” (Nicolás Maduro), la amiga de la Villarán y la que en mil fotos sale aplaudiendo a “Goyo” Santos. Todos con un denominador común: el gusto por el dinero y por la corrupción.

Es decir, pensaron en la revolución y terminaron en la “Robolución”. Algo que en este momento es indefinible. Porque hablando claramente, los “Codinomes”, las transferencias, lo que hizo Odebrecht con la izquierda latinoamericana fue comprar sus ideales. Porque Marcelo, Norberto y Emilio Odebrecht son alemanes millonarios, plutócratas que se compraron a la izquierda del Partido de los Trabajadores, al peronismo, al socialismo y al nacionalismo peruano, y a todos estos señores juraron lealtad a las masas del pueblo, cuando su lealtad siempre fue a sus bolsillos, al lujo, las carteras finas y esas estupideces que hoy los tienen al borde de la muerte esperando una sentencia condenatoria.

Así es la vida. Cada vez que usted escucha un comunista que dice luchar por los derechos sociales de los pobres, piensen que están luchando por el derecho de sus billeteras. Y especialmente en dólares, el vil dinero del “Tío Sam”, al que siempre amaron, pero de boca para afuera detestan.