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Martes, Enero 26, 2021

Por: Phillip Butters / Desborde popular, ¡Ica en llamas!, ¿Y ahora, SPR Sagasti?

Como lo comentamos en estas líneas el día de ayer, la entrevista que dio el señor Presidente de la República, Francisco Sagasti, el fin de semana, fue sumamente cordial, muy correcta, comedida, repleta de algunos modales de guiños, de sonrisas, y de una “Pax romana” propio de los canales de televisión que requieren urgentemente los presupuestos publicitarios del Estado.

Como les hice saber, no se mencionó la palabra Inti, la palabra Bryan, ni la palabra prueba, ni la palabra molecular.

Bueno, pues, una de las cosas que se obvió es cuestionar al Presidente con respecto a su decidida manera de entender las cosas desde el punto de vista de la caviarada, ajusticiando a la Policía y entregándole a las manos de la Fiscalía una investigación que todavía ni siquiera comienza.

Pero claro, Sagasti ya los condenó a los policías. Y por supuesto, la caviarada pide la cabeza de Merino de Lama, de Ántero Flores-Aráoz, de Gastón Rodríguez y del General Lam. Todo muy políticamente correcto y todo muy ji, ji, ji y ja, ja, ja.

El hecho es que ayer, el Perú amaneció con ¡Ica en llamas! bajo la supuesta y bien intencionada manera de protesta, que ya es costumbre en el Perú, es decir bloqueo de carreteras.

Una serie de agricultores molestos por sus condiciones laborales terminaron quemando buses, tirando piedras, enfrentando a la población civil y, por supuesto, a la Policía Nacional.

Como resulta obvio, la Policía en este momento no tiene poder alguno porque el señor Sagasti y el ministro Rubén Vargas – a quien debería despedir de inmediato – les han quitado el respeto a la población.

Pero no solamente comenzó con un desborde popular inmenso en Ica, sino también con la renuncia en tempranas horas del día del Subcomandante General de la Policía, General Edgardo Garrido López.

En horas de la tarde también renunció Óscar Gonzales Rabanal, el hombre encargado del Crimen Organizado. Y muy probablemente, para cuando usted termine de leer estas líneas, habrá renunciado otro General más.

Es decir, la situación del Ministro Vargas es insostenible. No solamente Ica va a tener problemas, y vaya que serán grandes.

Ya se hablan de desbordes en Piura, con presuntos ronderos que parece que no lo son. Muchos de ellos reclaman la libertad de Antauro, como que también informan que en SUPE comienzan a haber revueltas.

¿Qué es lo que va a hacer SPR Sagasti? ¿Va a volver a salir simpático y acomedido en televisión a decir que “aquí no pasa nada”? Cuando resulta clarísimo que el Perú entrará en una escalada violenta en donde Sendero Luminoso va a comenzar a mover a sus huestes, lo propio el MRTA, y cómo no Antauro Humala, como lo venimos diciendo hace días.

Entre las cosas que se obviaron el fin de semana en la famosa entrevista con las cuatro respetables señoras de los canales de televisión de señal abierta, es que la Policía Nacional del Perú les salvó la vida a los jugadores de Alianza el día sábado, porque si no hubiera sido por la oportuna intervención de estos “tombos malditos”, estos “asesinos de verde” que tanto fustigan los comunistas y los “caviares” del Partido Morado, partido a quien le debe su estancia en Palacio el señor Sagasti, si no hubiera sido por ellos hubieran quemado el bus de Alianza Lima con todos los jugadores adentro.

La PNP hizo un operativo inteligente y le salvó la vida a la gente de Alianza.

Por supuesto también hubo bombas lacrimógenas, pero la policía obró bien.

¿Qué va a pasar el día de hoy con otras protestas? ¿Se imaginan que quieran tomar el aeropuerto de Arequipa, que es chiquitito, o cualquier aeropuerto de la ceja de selva?

Que quieran tomar cualquier puente importante o si a alguien se le ocurre cerrar una ciudad como Chimbote. ¿Se imaginan la cantidad de protestas que se van a alzar en el país, sabiendo que tenemos un Presidente que está en las nubes y un ministro como Rubén Vargas que no tiene el decoro de renunciar?

Lo que se viene es una situación muy compleja. Por supuesto, el señor Sagasti va a entender que tendrá que utilizar la fuerza con inteligencia.

Pero ¿Qué pasa si los senderistas comienzan a gritar ¡“Un muertito y tumbamos a Sagasti”!, ¡“Un muertito y tenemos nueva Constitución”! ¿Qué va a hacer Sagasti? ¿Otra vez invocar a sus buenos modales, o comenzar a ser Presidente del Perú?

La pregunta es evidente. La respuesta no lo es.

(*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.

Como lo comentamos en estas líneas el día de ayer, la entrevista que dio el señor Presidente de la República, Francisco Sagasti, el fin de semana, fue sumamente cordial, muy correcta, comedida, repleta de algunos modales de guiños, de sonrisas, y de una “Pax romana” propio de los canales de televisión que requieren urgentemente los presupuestos publicitarios del Estado.

Como les hice saber, no se mencionó la palabra Inti, la palabra Bryan, ni la palabra prueba, ni la palabra molecular.

Bueno, pues, una de las cosas que se obvió es cuestionar al Presidente con respecto a su decidida manera de entender las cosas desde el punto de vista de la caviarada, ajusticiando a la Policía y entregándole a las manos de la Fiscalía una investigación que todavía ni siquiera comienza.

Pero claro, Sagasti ya los condenó a los policías. Y por supuesto, la caviarada pide la cabeza de Merino de Lama, de Ántero Flores-Aráoz, de Gastón Rodríguez y del General Lam. Todo muy políticamente correcto y todo muy ji, ji, ji y ja, ja, ja.

El hecho es que ayer, el Perú amaneció con ¡Ica en llamas! bajo la supuesta y bien intencionada manera de protesta, que ya es costumbre en el Perú, es decir bloqueo de carreteras.

Una serie de agricultores molestos por sus condiciones laborales terminaron quemando buses, tirando piedras, enfrentando a la población civil y, por supuesto, a la Policía Nacional.

Como resulta obvio, la Policía en este momento no tiene poder alguno porque el señor Sagasti y el ministro Rubén Vargas – a quien debería despedir de inmediato – les han quitado el respeto a la población.

Pero no solamente comenzó con un desborde popular inmenso en Ica, sino también con la renuncia en tempranas horas del día del Subcomandante General de la Policía, General Edgardo Garrido López.

En horas de la tarde también renunció Óscar Gonzales Rabanal, el hombre encargado del Crimen Organizado. Y muy probablemente, para cuando usted termine de leer estas líneas, habrá renunciado otro General más.

Es decir, la situación del Ministro Vargas es insostenible. No solamente Ica va a tener problemas, y vaya que serán grandes.

Ya se hablan de desbordes en Piura, con presuntos ronderos que parece que no lo son. Muchos de ellos reclaman la libertad de Antauro, como que también informan que en SUPE comienzan a haber revueltas.

¿Qué es lo que va a hacer SPR Sagasti? ¿Va a volver a salir simpático y acomedido en televisión a decir que “aquí no pasa nada”? Cuando resulta clarísimo que el Perú entrará en una escalada violenta en donde Sendero Luminoso va a comenzar a mover a sus huestes, lo propio el MRTA, y cómo no Antauro Humala, como lo venimos diciendo hace días.

Entre las cosas que se obviaron el fin de semana en la famosa entrevista con las cuatro respetables señoras de los canales de televisión de señal abierta, es que la Policía Nacional del Perú les salvó la vida a los jugadores de Alianza el día sábado, porque si no hubiera sido por la oportuna intervención de estos “tombos malditos”, estos “asesinos de verde” que tanto fustigan los comunistas y los “caviares” del Partido Morado, partido a quien le debe su estancia en Palacio el señor Sagasti, si no hubiera sido por ellos hubieran quemado el bus de Alianza Lima con todos los jugadores adentro.

La PNP hizo un operativo inteligente y le salvó la vida a la gente de Alianza.

Por supuesto también hubo bombas lacrimógenas, pero la policía obró bien.

¿Qué va a pasar el día de hoy con otras protestas? ¿Se imaginan que quieran tomar el aeropuerto de Arequipa, que es chiquitito, o cualquier aeropuerto de la ceja de selva?

Que quieran tomar cualquier puente importante o si a alguien se le ocurre cerrar una ciudad como Chimbote. ¿Se imaginan la cantidad de protestas que se van a alzar en el país, sabiendo que tenemos un Presidente que está en las nubes y un ministro como Rubén Vargas que no tiene el decoro de renunciar?

Lo que se viene es una situación muy compleja. Por supuesto, el señor Sagasti va a entender que tendrá que utilizar la fuerza con inteligencia.

Pero ¿Qué pasa si los senderistas comienzan a gritar ¡“Un muertito y tumbamos a Sagasti”!, ¡“Un muertito y tenemos nueva Constitución”! ¿Qué va a hacer Sagasti? ¿Otra vez invocar a sus buenos modales, o comenzar a ser Presidente del Perú?

La pregunta es evidente. La respuesta no lo es.

(*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.

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