Por: Phillip Butters / El drama de los hoteles y de los restaurantes

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Columna Phillip Butters
Columna Phillip Butters

Por: Phillip Butters / El Presidente de la República entre los múltiples anuncios populistas que hace prácticamente todos los días, acaba de presentar un FAE (Fondo de Apoyo a las Empresas turísticas), que es algo así como un “Reactiva Plus” como un “reactiva con esteroides” para el sector hotelero, ahora bien, esto lo lanza, además del Ministerio de Economía y Finanzas, también el Ministerio de Comercio y hablan de darle un año y medio de gracia al sector hotelero que evidentemente va a estar golpeadísimo como consecuencia de la falta de turismo internacional. Y suena espectacular, qué duda cabe, quien no quiere que el Cusco, sea otra vez, el boyante de turistas, lo propio Arequipa, como Ica y su Huacachina por no decir de lo que pasa en Chiclayo, Iquitos, en Kuélap. Todo el mundo quiere que se visite mucho el Museo de las tumbas reales del Señor de Sipán y que la gente, evidentemente, se pasee por la súper hospitalaria ciudad de Chiclayo, comiendo la mejores potajes del Perú y lo propio, reitero, queremos los limeños con respecto a los hoteles de tres y cuatro estrellas que hay muy buenos en Lima, con el turismo gastronómico y con una ciudad que tienen una vista panorámica marítima fabulosa. Es prácticamente ocioso y hasta reiterativo decir que somos un destino turístico realmente fabuloso, pero por supuesto que nosotros queremos que los turistas vuelvan a Machu Picchu, que revienten de turistas los hoteles en el Cusco. Está bien, pero una cosa es querer y otra cosa es que ELLOS QUIERAN REGRESAR. El problema es que el turismo internacional va a ser muy golpeado y difícilmente vengan hasta el Perú, europeos, chinos, americanos, inclusive, brasileños o argentinos. Entonces, la realidad dice que el sector hotelero va a tener que vivir del mercado interno, ¿los universitarios van a estar en condiciones de viajar?, ¿los colegios viajarán? El futuro es muy incierto. El gran problema es que, si no tienen espaldas, hoteles de tres o cuatro estrellas, albergues o gente que hace turismo vivencial o gente que desarrolla tours por Los Caminos del Inca o los grandes bosques y manglares fabulosos en Tambopata, Candamo ¿Cómo vamos a hacer? ¿Cómo va a pagar las deudas ese sector? Ese es el problema, porque eso lo va a hablar el Estado y el populismo da para cualquier cosa. El gran problema es que durante ese año y medio y si esos sectores quiebran ¿quién va a asumir la deuda? Nosotros los peruanos, por eso uno tiene que ser práctico, con el dinero que es público, pero muy serio también. Yo, honestamente, pensaría hasta dos, tres, cuatro y hasta cinco veces en dar dinero en condiciones como las que da Reactiva Perú al sector hotelero, porque la verdad es muy probable que muchísimos de estos hoteles quiebren y lo propio con el rubro de los restaurantes. Hay muchísimos restaurantes que vivían como consecuencia del gran flujo de los turistas. Y eso lo saben quiénes tienen un restaurante o un hotel saben quiénes son sus consumidores que son capases de pagar un ticket por comida gourmet o comida de lujo o simplemente la riquísima comida peruana. Pero el tema no pasa por ahí, la clase media ha quedado destruida después de esta desgracia económica. Realmente la clase media del Perú, es decir, el mercado interno ¿va a tener dinero para ir a gastar a comer, como lo hacían hace cinco o seis meses? Recordemos que los resultados del Gobierno de Vizcarra antes del coronavirus era el peor desempeño económico de los últimos diez años y que el consumo había caído. De tal manera que, salvo que sea una gran cadena internacional o que tenga un patrimonio muy fuerte. Es decir, no tengan deudas ni costos fijos altos, que no tengan alquileres impagables, va a ser muy difícil que los restaurantes se mantengan. Recordemos señores que hemos regresado a los 80s y que en esa época nadie tenía dinero, para salir a comer a la calle. Las tarjetas de crédito están reventadas, el sistema del mercado interno va estar muy dolido. Y hay que tener mucho cuidado con el populismo, cuando uno termina dando créditos blandos a un sector como el hotelero o el gastronómico que muy probablemente colapsen y feamente. Así que con todo cariño al cebichito, a la papa a la huancaína, al lomo saltado y al ají de gallina que son mis platos favoritos. Mucho cuidado con eso que los fondos públicos van a tener que ser repuestos los de Reactiva Perú o los del Fondo de Apoyo Empresarial Hotelero son préstamos, no regalos, a la larga el que termina quebrando, no solamente sería el sector hotelero y el gastronómico, sino la caja del Estado.