Manifestantes repudian a cascos azules
Cientos de manifestantes invadieron y prendieron fuego una base de la ONU en Beni, en el noreste de la República Democrática del Congo, durante una protesta contra una serie de masacres atribuidas al grupo armado ADF y la “inacción” de los Cascos Azules.
La República Democrática del Congo anunció operaciones militares “conjuntas” con la ONU, anunció la presidencia tras este ataque contra la Misión de Naciones Unidas en Congo (Monusco) de Beni, donde la tensión de los últimos días dejó en suspenso la lucha contra la epidemia de Ebola que mató a cerca de 2.200 personas.
La oficina atacada se encuentra al lado de un campamento de Cascos Azules de Malawi, según la Monusco. Fuerzas congoleñas también estaban presentes en el lugar.
En total 77 civiles han perdido la vida en Beni y su entorno a manos de las ADF en represalia por la ofensiva del ejército congoleño contra sus bases, anunció el 30 de octubre. Los manifestantes denuncian desde hace varios días la inacción del ejército y de los Cascos Azules presentes en la región, ante las matanzas de las ADF.
El sábado, un manifestante murió cuando la policía dispersó una marcha en Beni. La Monusco se defiende de las acusaciones subrayando que el ejército congoleño lanzó sus operaciones contra las ADF de manera unilateral. Los voluntarios de las oenegés en Beni fueron invitados a quedarse en sus casas este lunes, «al abrigo de ángulos de disparo y lejos de puertas y ventanas», indicaron fuentes humanitarias.