27 de agosto de 2026

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Raúl Porras Barrenechea: Homo Politicus y Maestro de la República

San Marcos y el Senado evocan su legado parlamentario

Ricardo Sánchez Serra

El homenaje a Raúl Porras Barrenechea tuvo como orador principal al presidente del Congreso de la República y del Senado, Miguel Ángel Torres Morales, quien además ejerce la segunda vicepresidencia de la República. En su discurso solemne, Torres evocó la casona de Miraflores como el hogar donde Porras vivió, pensó y escribió el Perú, rodeado de libros y manuscritos, y donde se gestó pensamiento crítico y se formaron generaciones de peruanos.

Torres subrayó que el retorno de la bicameralidad no es un ejercicio de nostalgia, sino una oportunidad histórica para devolverle al Parlamento la capacidad de reflexión, la búsqueda de consensos y la mirada de largo plazo que el país exige. “Las instituciones se fortalecen con la calidad de sus debates, con la madurez de sus acuerdos y, sobre todo, con la integridad y el respeto de quienes las ejercen”, afirmó, insistiendo en que la política necesita reglas claras, pero también referentes éticos.

La palabra del presidente del Senado, Miki Torres, honra la memoria de Raúl Porras

Su mensaje fue un llamado a que el nuevo Senado se inspire en la decencia, la honestidad y el compromiso irrenunciable con la verdad que caracterizaron al maestro sanmarquino, recordando que la función pública cobra verdadero sentido cuando se ejerce con rigor, estudio y valores.

La ceremonia fue organizada por el Senado de la República, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, y el Instituto Raúl Porras Barrenechea, y contó con la presencia de senadores, expresidentes del Consejo de Ministros, exmagistrados del Tribunal Constitucional, diplomáticos e intelectuales.

En el desarrollo del acto se recordó a Porras como un homo politicus, definición que le dio el diplomático René Huber y que fue retomada por el historiador Ricardo Pinto Basurco. Pinto evocó su iniciación política en La Paz en 1920 como representante estudiantil de San Marcos, cuando la aclamación del público lo reveló como orador nato. Narró también su frustrada candidatura al rectorado frente a Aurelio Miró Quesada, marcada por una campaña de desprestigio que Mario Vargas Llosa llamó su “muerte civil”. Esa derrota lo llevó a postular al Senado en 1956, donde fue elegido con más de 124 mil votos.

Sus intervenciones parlamentarias fueron memorables: defendió la autenticidad de las universidades dedicadas a la investigación, sostuvo que los productos de exportación “no tienen opiniones políticas” al justificar el comercio con países socialistas, y destacó la importancia estratégica de la Amazonía como tarea común de Perú y Brasil. Su liberalismo reposaba en tres pilares: el humanismo, la negación del fanatismo y la exaltación del espíritu sobre el instinto, entendiendo que ser liberal era una ética y una actitud intelectual.

Tres expresidentes del Congreso y un senador reunidos en la biblioteca del Instituto Porras, testimonio vivo de la memoria republicana

A su vez, la rectora de San Marcos, Jeri Ramón, reafirmó que recordar a Porras significa reconocer que el conocimiento y la política no deben caminar separados. La universidad, incluso en tiempos de crisis, nunca dejó de cumplir su misión de formar ciudadanos y aportar al país, siguiendo el ejemplo del maestro que supo unir erudición y compromiso público.

Por su parte, el embajador Luis Mendívil Canales, director del Instituto Porras Barrenechea, evocó las palabras de Porras: “La concordancia es posible aún dentro de las más irreductibles controversias de los pueblos.” Recordó que sus intervenciones abarcaron educación, cultura, derechos humanos y reformas constitucionales, siempre con inteligencia y elocuencia, y agradeció a las autoridades presentes por mantener vivo el legado del Instituto que lleva su nombre.

La ceremonia recordó también los homenajes históricos: el tributo de 1957 en el Hotel Bolívar, donde Porras respondió con humildad que lo único que había adquirido en sus años de maestro y estudiante era “la adicción del sacrificio y la escasez”; y el acto solemne de 1997, encabezado por Carlos Torres y Torres Lara, cuando el Congreso dispuso que el hemiciclo lleve por siempre el nombre de Porras.

Este homenaje reafirmó que Raúl Porras Barrenechea fue maestro, historiador, diplomático y senador, pero sobre todo paradigma de ética, coherencia, tolerancia y respeto por los principios democráticos. Su memoria ilumina el presente y nos recuerda que el conocimiento, la política y la responsabilidad nacional deben caminar juntos para construir un Perú más justo y consciente de su historia.

Autoridades y pensadores se congregan en tributo solemne a Porras

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