Se le viene la noche a Evo

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Por: Martín Valdivia Rodríguez                                  

 Por: Martín Valdivia Rodríguez

Hoy es un día crucial para la democracia en Bolivia. Hoy, Luis Fernando Camacho, líder regional visible de las protestas contra la re-re- re elección de Evo Morales, irá a Palacio Quemado para dejar una carta de renuncia al actual mandatario “para que la firme”, dijo convencido el también presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz. Y es que esa carta no es un simple “saludo a la bandera”, sino un verdadero ultimátum que representa el sentir de la mayoría de bolivianos.

Lejos de aquietarse las aguas por el paso de los días, la situación política en Bolivia va tornándose cada día más insostenible para el régimen de un Evo Morales que se atornilla al poder argumentando un supuesto “golpe de estado”, orquestado por la derecha más rancia del país del altiplano, apoyado – según el líder indígena – por el “imperialismo yanqui”. Claro, nadie le cree, salvo sus acólitos que cada día se suman al lado de los protestantes.

Recordemos que el problema en Bolivia surge ante las denuncias de un fraude electoral “rochoso”, como dirían los jóvenes, un fraude que fue denunciado desde el primer día frente a las irregularidades presentadas por la oposición. Morales, quien no tiene más apoyo en la región que la del tirano Nicolás Maduro, se va quedando sin piso. Incluso el sábado la policía se reveló contra el régimen apoyando a los opositores abiertamente. Miembros de las fuerzas especiales (UTOP) se sumaron a las protestas primero en Cochabamba y luego, como reguero de pólvora, se sumaron policías de otras ciudades como Sucre y Santa Cruz.

Para ir más allá, y esto revelaría una fractura al interior de las Fuerzas Armadas, se conoció un comunicado oficial de los militares donde argumentaban que “nunca nos enfrentaremos con el pueblo”, aunque seguidamente acotaban que se apegaban a la Constitución. Muchos analistas interpretaron este comunicado como un virtual rechazo a Morales frente al abandono de sus cuarteles por parte de la policía. “Prácticamente le están diciendo a Morales que no los utilice para reprimir a la gente y defiéndete como puedas”, señaló ayer un analista boliviano.

En tanto, Evo Morales, quien no quiere dar su brazo a torcer, ha llamado a un “diálogo político” a los líderes de la oposición, quienes le manifestaron que no hay diálogo posible salvo la renuncia irrevocable y la convocatoria a nuevas elecciones limpias, sin la presencia de Morales. Así como van las cosas, se le viene la noche a un líder que, en base a leguleyadas, quiere perpetuarse en el poder en un cuarto mandato. Porque lo que digo y escribo siempre lo firmo