Advierten sobre su cuestionada trayectoria vinculada a contrataciones de personas de su entorno
El sindicato nacional Centro Unitario de Trabajadores del Seguro Social de Salud – CUT EsSalud expresó su firme preocupación y rechazo ante la designación de la médica Zulema Tomás como presidenta ejecutiva de EsSalud, considerando que la conducción de una institución que administra cerca de S/ 19 mil millones y atiende a más de 13 millones de asegurados requiere experiencia especializada en seguridad social y conocimiento directo de la realidad asistencial y administrativa de la institución.
El sindicato cuestionó, además, que se continúe marginando a profesionales y trabajadores de EsSalud que conocen desde dentro las necesidades y problemas de sus hospitales y redes asistenciales.
La organización sindical advirtió que EsSalud atraviesa una grave crisis de gestión que se refleja en las dificultades que enfrentan diariamente los asegurados: falta de medicamentos, problemas en consultas externas, hospitalización y emergencias, además del retraso de miles de intervenciones quirúrgicas. «Los asegurados no pueden seguir pagando las consecuencias de malas decisiones de gestión. EsSalud necesita una conducción capaz, técnica y comprometida con recuperar la calidad y oportunidad de sus servicios», sostuvo la CUT EsSalud.
Asimismo, exigió al Gobierno adoptar medidas urgentes para recuperar la institucionalidad de EsSalud y garantizar una gestión transparente y eficiente.
«Los asegurados merecen una gestión seria, técnica y transparente. La salud de 13 millones de peruanos no puede estar en manos de decisiones políticas», indicaron.
ANTECEDENTES
Cabe indicar que Zulema Tomás Gonzales, exministra de Salud de Martín Vizcarra y exdirectora del Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN), registra una serie de cuestionamientos por contrataciones de personas de su entorno y conflictos de interés.
Su etapa al frente del Ministerio de Salud terminó en noviembre de 2019 luego de presentar su renuncia en medio de cuestionamientos relacionados a contrataciones y posibles vínculos entre funcionarios y personas de su entorno; entre los hechos reportados en ese momento estuvo la omisión, en su declaración jurada al asumir el cargo, de información relacionada con el vínculo laboral de su hermana Edith Tomás con Sedapal.
Otras contrataciones cuestionadas están vinculadas a su esposo en la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (Sunarp) y el nombramiento de la pareja del entonces titular de esa institución en la Superintendencia Nacional de Salud (SuSalud); todos estos estos hechos fueron presentados de manera pública como posibles contrataciones cruzadas.
El nombramiento de la madre de la pareja de uno de sus hijos en un cargo del Hospital María Auxiliadora y la modificación de una sanción administrativa que involucraba al padre de la joven es otro episodio que en su momento generó críticas.
Por todos estos cuestionamientos diversos sectores exigieron explicaciones a la entonces ministra, quien finalmente dejó el cargo.
EN EL INSN
En enero de 2020, Tomás volvió a ocupar un cargo en el Instituto Nacional de Salud del Niño de San Borja como asesora de la Dirección General; la contratación fue cuestionada porque el entonces director del establecimiento, Antonio Zopfi Rubio, había sido promovido por Tomás mediante una resolución ministerial durante su etapa como titular del Minsa. El caso generó críticas relacionadas con la necesidad de preservar la independencia y la imparcialidad en las decisiones de contratación dentro del sector público.
Otro cuestionamiento es el modelo de gestión hospitalaria desarrollado durante sus anteriores responsabilidades en el INSN Breña y el INSN San Borja. Durante esos periodos se implementaron mecanismos de Asociación Público-Privada (APP) y convenios para la prestación de determinados servicios de salud.
Se cuestionan los mecanismos de derivación de pacientes hacia establecimientos privados y el uso de recursos públicos para financiar atenciones fuera de los hospitales estatales.



