El sábado fueron blanco de ataques por los brasileños
El flujo de peatones y vehículos en la frontera entre Brasil y Venezuela es normal este lunes, aunque los migrantes venezolanos en Pacaraima expresan temor de ser blanco de nuevos ataques como los del sábado, cuando residentes quemaron sus pertenencias.
La presencia de tropas de la Fuerza Nacional brasileña es notoria en las inmediaciones del puesto fronterizo, antes incluso de la llegada de los refuerzos prometidos el domingo por el presidente Michel Temer.
Los recuerdos de los incidentes del sábado son traumáticos y muchos vendedores de comida o cambistas de dinero que cruzan a diario desde la ciudad venezolana de Santa Elena de Uairén aseguran que nunca vieron algo parecido.




