El fenómeno climático podría mantenerse hasta el verano de 2027.
El fenómeno El Niño Costero continúa intensificándose y las autoridades meteorológicas mantienen la alerta ante la posibilidad de que alcance una magnitud extraordinaria durante los próximos meses. El escenario previsto para el Perú contempla temperaturas por encima de sus valores habituales y un incremento progresivo de las precipitaciones, especialmente en la costa norte.
De acuerdo con la información difundida por La República, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) prevé que las lluvias comiencen a adquirir mayor relevancia durante noviembre, mientras que el periodo de mayor intensidad podría presentarse hacia enero de 2027. La evolución del evento dependerá de las condiciones que continúen registrándose en el océano Pacífico.
Probabilidad de un Niño extraordinario aumenta
El último reporte de la Comisión Multisectorial ENFEN elevó a 62 % la probabilidad de que El Niño Costero alcance una magnitud extraordinaria entre septiembre de 2026 y enero de 2027. Esta estimación representa un incremento importante frente al reporte anterior, cuando la posibilidad era de 41 %.
La preocupación se concentra principalmente en las condiciones del mar frente a las costas norte y centro del país, donde el calentamiento podría mantenerse durante el verano. En paralelo, para la región Niño 3.4, asociada al Pacífico ecuatorial central, existe una probabilidad de al menos 58 % de que se presente un evento de magnitud muy fuerte durante el mismo periodo.
Costa norte sería una de las zonas más expuestas
Las proyecciones meteorológicas apuntan a un comportamiento diferenciado según la región. En la costa norte del Perú se esperan precipitaciones por encima de los valores normales, con lluvias que podrían comenzar a intensificarse desde noviembre. Esto mantiene bajo vigilancia a departamentos que históricamente han sido vulnerables a inundaciones, huaicos y desbordes de ríos durante episodios intensos de El Niño.
En contraste, las previsiones señalan que algunas zonas de la región andina podrían presentar condiciones distintas. Para la región andina suroriental se contempla un posible déficit de lluvias, mientras que en la zona sur occidental los acumulados podrían ubicarse entre valores normales e inferiores a lo habitual.
Temperaturas podrían seguir marcando récords
Otro de los efectos que ya genera preocupación es el incremento de las temperaturas. Para el periodo comprendido entre septiembre y noviembre, el ENFEN proyecta temperaturas del aire muy superiores a lo normal a lo largo de la costa peruana y considera elevada la posibilidad de que se registren nuevos récords térmicos.
El comportamiento climático ya ha generado registros excepcionales durante 2026. En agosto, el Perú alcanzó múltiples récords históricos de temperatura, en un contexto marcado por la persistencia de condiciones cálidas asociadas al fenómeno.
La situación representa un desafío para las autoridades debido a que el impacto de El Niño no se limita a las lluvias. El calentamiento del mar y las alteraciones en los patrones atmosféricos también pueden afectar actividades como la pesca, agricultura, transporte y gestión del agua.
Gobierno prepara medidas ante el riesgo
La magnitud del escenario previsto llevó al Gobierno peruano a adoptar medidas preventivas. Este 1 de septiembre se informó sobre la declaración del estado de emergencia en 893 distritos de 22 regiones y el Callao, debido al peligro inminente asociado a lluvias intensas vinculadas con El Niño. La medida tendrá una vigencia de 60 días y contempla la participación de diversas entidades nacionales, regionales y locales.
Además, las autoridades han identificado zonas críticas que podrían enfrentar inundaciones, huaicos y otros eventos derivados de las precipitaciones. El objetivo es fortalecer las acciones de prevención antes de que llegue el periodo de mayor riesgo.
El panorama climático mantiene en alerta al país mientras se acerca la temporada de lluvias. Con noviembre como un posible punto de inicio de precipitaciones más significativas y enero de 2027 como uno de los meses de mayor atención, las autoridades deberán acelerar las labores de prevención para reducir el impacto sobre la población y la infraestructura.
El Senamhi mantiene el monitoreo permanente de las condiciones oceánicas y atmosféricas, mientras el ENFEN continuará actualizando sus proyecciones conforme evolucione el fenómeno.



