Se acabó la mamadera para más de 60 organismos no gubernamentales en el Perú que reciben dinero de Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) para desestabilizar al gobierno, perseguir a FFAA y PNP e implementar iniciativas progres, entre ellos la ideología de género.
El Departamento de Estado de Estados Unidos notificó formalmente al Congreso la disolución efectiva de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y el traslado de algunas de sus funciones a ese departamento.
Está decisión suspende definitivamente los más de 150 millones de dólares que USAID entregaba al Perú cada año.
La reorganización se completará el 1 de julio, según informó el Departamento de Estado, lo que supone una sentencia de muerte para USAID, una agencia multimillonaria que debía combatir la pobreza y el hambre en todo el mundo, pero cuyos recursos eran usados para promover la ideología de izquierda y sabotear gobiernos democráticos de derecha.
El Gobierno de Trump ha acusado a USAID de malversar el dinero de los contribuyentes y financiar programas de la izquierda radical en el extranjero que no benefician a Estados Unidos. Empleados actuales y anteriores de USAID, así como expertos en ayuda humanitaria, han cuestionado esa información y afirmaron que la agencia, si bien imperfecta, satisface necesidades humanitarias vitales y refuerza el poder blando de Estados Unidos.
En sus primeras semanas en el cargo, Trump actuó para desmantelar USAID y congelar casi toda la asistencia exterior, a la espera de una revisión de dichos programas. Desde entonces, miles de empleados de USAID han sido despedidos o suspendidos, y se han cancelado miles de millones de dólares en contratos de ayuda. La semana pasada, menos de 900 empleados de USAID permanecían en sus puestos, según otro aviso de la agencia al Congreso.
Los programas de USAID que continuarán bajo el Departamento de Estado incluyen “asistencia humanitaria, funciones de salud global, inversión estratégica y programas limitados de seguridad nacional”, según la notificación de USAID al Congreso.
Hace unas semanas se reveló que la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) destinó US$ 32 mil a la producción de un cómic woke en Perú. La información, documentada en el portal gubernamental USAspending.gov, ha generado indignación entre funcionarios de la administración de Donald Trump, quienes han cuestionado el uso de fondos públicos en este y otros proyectos de inclusión social en el extranjero.




