21 de abril de 2026

|

Lima: Cargando...

La fe de Ccesa

Chiesa emuló a su progenitor, Enrico, convirtiéndose en los primeros padre e hijo en marcar en una Eurocopa

Los Chiesa siguen ganando feligreses. Enrico y Federico conforman la tercera saga familiar en el ‘árbol genealógico’ de la ‘Azzurra’. Tomaron el testigo de los Mazzola (Valentino y Alessandro) y de los Maldini (Cesare y Paolo).

Sin embargo, pueden presumir de ser los únicos padre e hijo que han marcado en la historia de la Eurocopa. Enrico Chiesa (Genoa, 1970) ‘abrió la veda’ en Anfield el 14 de junio de 1996. No sirvió, eso sí, para evitar la derrota de Italia contra la República Checa (2-1).

El domingo, en Wembley, 25 años y 12 días después, Federico Chiesa (Genoa, 1997) ‘cerraba el círculo’. Sustituyó a Berardi en el 84′ y anotó en el 95′, ya en la prórroga, el gol que ‘abrió la lata’ frente a Austria (2-1) y encarriló el pase a cuartos.

«¿La celebración? Era difícil mantener la calma. Tenía muchas emociones dentro, pero logré controlarlas. Es difícil describir en palabras lo que he sentido», aseguró.

Lo ha conseguido… y eso que los inicios no fueron fáciles. «Cuando estaba en las categorías más jóvenes no jugaba nunca. Disputé sólo un partido y ni siquiera de titular. A los 13 años pasé por un mal momento. Veía a mis compañeros mejorar física y técnicamente mientras a mí me costaba mantener el ritmo y tuve que ‘bajar’ a jugar con los de un año menos para poder tener minutos. Fue tan duro que pensé en dejarlo», expresó.

«Empecé de suplente, pero nunca es tarde para entrar. Mancini no quiere a todos listos. No tiene titulares, todos podemos jugar. Se demostró contra Gales y ahora frente a Austria«, indicó Federico.

Por último, Chiesa no dudó en ‘mojarse’ sobre su rival preferido en cuartos. Hubiera preferido Portugal a Bélgica: «Me gustaría que pasase Portugal. Sería bonito enfrentarme a Cristiano. He jugado esta temporada con él y es el mejor jugador del mundo».

Scroll al inicio