21 de abril de 2026

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Lima: Cargando...

Por: César Gallo Lale / No somos un país normal; somos el hazmerreír del mundo.

César David Gallo Lale

El debate público es lamentable. Estamos gobernados por anormales que se turnan en el poder como en un carrusel de la vergüenza. Y ahora, con los resultados parciales de las elecciones del 12 de abril de 2026 todavía en proceso (pasado el 93% de actas, Keiko Fujimori lidera con poco más del 17%, seguida de otros en un reparto de migajas), sale a la luz el escándalo que todos sospechábamos: la ONPE hecha un desastre.

Hay 63 mil peruanos sin poder votar por centros de votación que nunca abrieron; 600,000 que se retiraron de las mesas tras cinco horas de espera por falta de material electoral en Lima; denuncias penales volando contra Piero Corvetto y sus funcionarios; y un país entero preguntándose si esto fue incompetencia, sabotaje o algo peor. Esto no lo sabe la gran mayoría, porque los medios grandes lo minimizan o lo esconden entre titulares tibios. ¡Vivimos en un país estafado y engañado por su gobierno y por la prensa  “caviar”.

Todas las condenas políticas de los últimos años son sospechosas de lo mismo: selectividad, prevaricato y ocultamiento de la verdad.

La mayoría de los peruanos repite necedades divulgadas por los mismos de siempre. Si entendieran lo que leen, abrirían la Constitución y el Código Penal y verían cómo se viola el artículo que habla de la neutralidad electoral, de la transparencia en los procesos y de la prohibición de que condenados por delitos dolosos contra la administración pública postulen. Aquí se finge que todo es legal mientras el país se cae a pedazos.

No existe el Estado de derecho. Aquí no manda la ley; mandan los anormales, los incapaces y los corruptos que siguen actuando impunemente a lo largo de décadas. El Congreso reformó todo para tener bicameralidad y reelección disfrazada; la ONPE no puede ni entregar material a tiempo; hay candidatos con prontuarios penales e incluso fallecidos que sacan votos; y un gobernante interino que promete “trabajar intensamente” hasta el 28 de julio mientras el país se hunde en el caos. Porque la imbecilidad puede más. Porque no somos un país: somos cualquier cosa, menos un país libre.

Y lo más triste es que, con estos resultados fragmentados y este escándalo electoral a la vista, la segunda vuelta en junio va a ser más de lo mismo: más mentiras, más ilegalidades, más inconstitucionalidades, más impunidad y más gente creyendo que esto todavía se puede llamar democracia.

Despierten, carajo. ¿O seguimos siendo “los cojudos hazmerreíres del mundo”?

E[ Peru exige nuevas elecciones en mayo; segunda vuelta en junio con nuevo JNE y ONPE; copia de actas y padrones a las Fuerzas Armadas tras los actos electorales, así como el traslado y la custodia del material electoral antes, durante y después del proceso. Asimismo, auditoría externa del conteo y la transcripción de actas electorales en la ONPE. No es aceptable nada menos tras este escandaloso, corrupto e ilegal proceso.

(*) Teniente General FAP en retiro

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