A escasos meses de las Elecciones Generales 2026, donde elegiremos a un (a) nuevo (a) mandatario(a) de la Nación, 60 senadores, 130 diputados y 5 representantes ante el Parlamento Andino, es conveniente revisar el escenario que vivimos y el que se avecina en este periodo de tiempo.
43 partidos políticos quedaron inscritos para los comicios, la gran mayoría son gente desconocida y carecen de programa político definido. Los ciudadanos no sólo navegarán en el mar de la incertidumbre para definir su voto, y lo que es peor, tendrán que enfrentar un planillón electoral gigante -sin precedentes en el Perú ni el continente- que claramente confundirá a los más despistados.
Hasta el momento, sólo existen especulaciones sobre los posibles candidatos que los partidos deben presentar oficialmente a principios de diciembre y para ello deben llevar a cabo sus primarias. Sin embargo, ya están sobre la palestra el actual alcalde Lima y otros candidatos, que algunos partidos han dado a conocer. Los mencionados ya se encuentran en campaña con carteles visibles a lo largo y ancho del territorio nacional.
No hay duda que la derecha está atomizada y enfrentada. Nada hace prever de posibles apoyos entre ellos, ya que el tiempo de las alianzas ya pasó. Es mas, la guerra sucia entre ellos ya comenzó e irremediablemente es una guerra avisada y no los llevará a ningún buen puerto.
La izquierda, si bien es cierto, está golpeada por el pésimo gobierno de Perú Libre y las malas gestiones de partidos afines, en otros países de Latinoamérica, firmantes del socialismo al siglo XXI no aparecen uniones ni renuncias en pro de los candidatos de mayor opción, ya que todos están partiendo de cero y recién dándose a conocer al electorado.
Algunos candidatos de Izquierda y de Derecha se tratan de ubicar como partidos de Centro con la intención de atraer votantes a sus filas con una posición más neutral. Pero, a todas luces indefinida y convenida, de acuerdo a las circunstancias.
Un denominador común en todos ellos es que sus planes de gobierno están en la sombra y a pesar de que se jactan de tener el mejor equipo no lo dan a conocer, por ahora. No obstante, tenemos la obligación de demandarles, durante la campaña, nos hagan conocer en forma concreta sus soluciones a los problemas urgentes como: la inseguridad ciudadana, la recuperación de la Institucionalidad y la lucha contra la corrupción, que campea en todo el país, tanto en los políticos como en los malos empresarios que hacen dúo con ellos.
Muy importante será conocer, antes de la votación, las listas de los candidatos al Congreso, considerando que no sólo se trata de elegir a la primera autoridad del Perú, sino también a quienes lo acompañarán como su fuerza de apoyo en el Legislativo.
Otro factor que debemos analizar, antes de votar, son las condiciones en las que dejará al país la gestión de la señora Boluarte. Hasta la fecha, su gobierno es un desastre, los ministerios están plagados de gente inepta, así como otras dependencias de la Administración Pública. Hay que tener presente que a pesar de tener los precios de los minerales en un periodo de auge significativo, nada hace presagiar que se recuperará el crecimiento económico a niveles deseables y se disminuirá el déficit fiscal, ante tanto derroche y farra de sus autoridades.
Finalmente, esperamos que los medios de comunicación con sus equipos de investigación, porque de los dueños de los «partidos SAC» no tenemos alguna esperanza, cumplan su rol de darnos a conocer las hojas de vida detalladas de los candidatos y podamos elegir mejores autoridades para el periodo 2026-2031. El Perú y los peruanos requerimos que los candidatos nos expliquen qué es lo que quieren hacer y cómo lo piensan hacer. ¡Dejen de vender humo y jugar con el país!
(*) Expresidente del Consejo de Ministros




